domingo, 4 de mayo de 2014

Naufraga el barco azul - El Universal

Édgar Luna Cruz| El Universal

Domingo 04 de mayo de 2014

Cruz Azul deja ir dos tantos de ventaja, manda a la basura una vez más su buena fase regular, y el campeón está vivo

edgar.luna@eluniversal.com.mx  

Podría ser la Maldición del Superlíder, de la lluvia o del estadio, pero en el caso del equipo cementero más bien parece la maldición del Cruz Azul, provocada por sí mismo, tras lo visto ayer por enésima ocasión.

El campeón del futbol mexicano aprovechó a la perfección el sistema de competencia y el enfrentar a un equipo que no sabe cómo fulminar de una vez por todas sus fantasmas, para clasificar a semifinales por el gol de visitante; sí, ese mismo criterio que le dio a La Máquina el título de la Concacaf ahora le costó su tempranera eliminación en la Liguilla.

A sumar otro torneo más de desilusión, de fracasos, de llanto y desesperación. El cuadro celeste tenía todo, dos goles de ventaja y volvió a perder a lo Cruz Azul.

León salió con su postura de comerse el balón, de tenerlo durante el mayor tiempo posible, porque con la pelota en los pies, es más fácil hacer gol.

Pero tal como en la ida, La Máquina salió a jugar con la necesidad de los Esmeraldas, que por reglamento tenían que ir a buscar un gol de inicio.

Así llegó el tanto celeste. Torrado hizo cera y pabilo de los seleccionados nacionales: Montes, Peña y Vázquez, para poner un balón de oro a Formica, quien le ganó la posición a Nacho González y disparó; Yarbrough rechazó y la pelota quedó quieta para Pavone, quien sólo tuvo que empujar.

Ahora, los Esmeraldas tenían que hacer dos tantos para pasar, aunque podrían recibir otro sin mayor problema.

Y así ocurrió. Joao Rojas llegó al área con la pelota para ponerla en poder de Mauro Formica, quien cruzó para marcar el segundo.

León aún necesitaba dos. Y volvió a llover.

Fue una tormenta la que cayó sobre el estadio Azul y afectó mucho más al local, que dejó de tener el balón. El campeón se adaptó mejor a las circunstancias, logró llegar al área de Corona y Boselli al fin lo venció con un remate a primer palo, cuando terminaba la primera parte.

Ahora, los verdes sólo necesitaban un tanto. Y la lluvia arreció. León se fue encima al inicio de la segunda parte, Corona se hizo grande, pero Yarbrough también, atajando un disparo de Fabián.

Hasta que Luis Montes, entre resbalones y habilidad, se llevó a medio equipo cementero y al entrar al área tiró a donde cayera, justo a donde Corona no pudo llegar, al querer anticiparse al tiro.

Ahora Cruz Azul era el que necesitaba anotar.

Los fantasmas comenzaron a volar sobre el estadio. Desde la banca, Luis Fernando Tena recurrió al Chaco primero y a Emana después. Pero no se veía por donde doblegar al monarca, una Fiera que ya no pensaba en vacaciones.

Y entonces llegó el drama. El camerunés sacó la magia, le dio la pelota a Giménez, quien estrelló el balón en el travesaño y en el contrarremate, Fabián con la cabeza, la manda al poste.

Pero nada más. Ahora ni la Sangre Azul saltó a invadir la cancha. Cruz Azul es constante, sigue en el mismo canal. Perdió a lo Cruz Azul y confirmó que siempre que clasifica como puntero no logra superar ni siquiera los cuartos de final.

Mientras que el campeón del futbol mexicano está más que vivo para defender su título.


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